Si contemplas la posibilidad de acoger a alguno de estos niños, te pueden surgir ciertas dudas que queremos ayudarte a disipar:

Miedos y Dudas, documento en PDF
  1. En estos momentos no me parece el momento adecuado.
    Como llevamos una vida tan ajetreada, nunca vamos a creer encontrar el momento ideal, ¿Existe un momento ideal para cada uno de los retos que nos planteamos en la vida? Merece la pena ayudar y hay múltiples formas.
  2. No sé si puedo ser valioso, si puedo aportar mucho a un niño/a de éstas necesidades.
    ¿Por qué crees que no tienes nada que aportar?
    Déjanos decirte que consideramos que este pensamiento es un gran error.
    Todos tenemos MUCHO que aportar y tal vez sea el momento de descubrirlo.
  3. No puedo con mis propios hijos, ¡cómo voy a poder con uno más!
    ¿Por qué crees que no tienes nada que aportar?
    Es verdad, educar no es nada fácil, pero cuando se suma uno más en la familia, se reorganizan muchas cosas que favorecerán muchísimo a todos.
  4. Como debo actuar con estos niños, ¡no tengo experiencia!
    No es necesaria experiencia alguna al respecto.
    Cada persona (niño/a o adulto/a) es distinto a los demás.
    El tratamiento para con ellos, no varía en nada al tratamiento que se le pueda hacer a otro ser querido.
    Con mucho cariño, mucho amor y un poco de paciencia.
  5. ¿Es fácil convivir con estos niños?
    ¿Por qué iba a ser difícil?
    Estos niños son como todos los niños, tienen inquietudes, preguntas, ilusiones, problemas propios de su edad.
    Estos niños: SOLO NECESITAN AMOR, sentirse queridos, no sentirse diferentes. Quieren sentir que ellos también son necesarios.
    Quieren formar parte de algo y de qué mejor, que de una familia como la tuya.
    Tienes la gran oportunidad de ayudarles y compartir su evolución.
  6. No tengo espacio para uno más.
    Todos hemos compartido habitación de pequeños y añadido un cubierto más a la mesa para un “invitado de última hora”. Es la mejor experiencia para aprender a compartir y a organizarse.
  7. Mis vacaciones las necesito para descansar.
    Créenos nuevamente, si te decimos que ayudar de forma incondicional seguro que te da ese paz y descanso que tanto necesitas.
  8. La familia actual del menor nos puede generar desconfianza.
    No siempre hay contacto con la familia, sólo con el niño/a.
  9. Soy muy exigente conmigo y cuando viene alguien de fuera me gusta esforzarme mucho y eso me cansará.
    Se tú mismo.
    Trátales con cariño, respeto y amor… ¡no hay que hacer nada especial!, como si de un sobrino muy cercano se tratase. Se incorpora en tu vida como uno más y verás que en muy poco tiempo es uno más de la familia.
    Incorpórale y haz que el niño/a sienta que ha entrado a formar parte de tu día a día.
  10. Ello supondrá un esfuerzo económico. ¡Es una boca más!
    Déjanos recordarte el dicho popular de “…donde comen 2 comen 3”.
    No se necesita realizar un esfuerzo económico ¡ni mucho menos!
  11. No sé si estoy preparado para mostrar mis debilidades. Me sentiré observado/juzgado por los niños/as y esto me va a incomodar.
    No te imaginas lo que ello te puede ayudar a crecer y mejorar como persona.
    Otros ojos nos podrán ayudar a ver cosas que desde dentro pasan desapercibidas.
    Incuestionablemente se producirá un enriquecimiento personal del menor y de todos los miembros de la familia.
  12. No me quiero implicar ni molestar, soy demasiado cómodo.
    ¿Has pensado alguna vez que ocurriría si te pasara algo y nadie pudiese encargarse de tus hijos? ¿No te gustaría que tuviesen la oportunidad de pasar unas vacaciones en familia?
    Puede tratarse solo de una acogida sólo VACACIONAL. Es importantísimo que el niño/a pueda tener la oportunidad de tener un verano fuera de su rutina y conocer una autonomía diferente pudiendo compartir con otras personas sus inquietudes, sus emociones, sus miedos etc…
  13. ¿Podré soportar que va a ser por un tiempo limitado?
    Esto no debes verlo como un obstáculo. Igual ocurrirá con tus hijos biológicos. Volarán del nido!!.
    Pero compensará, la satisfacción de haber formado parte de su vida y haber podido ayudarles en su crecimiento personal.
  14. ¿Pero me lo pueden quitar?
    No te pueden quitar lo que no es tuyo. Todo en tu vida es prestado incluso lo que consideras tuyo.
    Si tu corazón se ha despertado y creer que puedes ayudar no dudes, el AMOR nadie te lo puede quitar.
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